DCI y nombre comercial
El envase suele llevar dos nombres: el comercial, elegido por el fabricante, y la denominación común internacional, que indica el principio activo. La segunda ayuda a no tomar dos veces lo mismo con nombres distintos.
Guía independiente sobre el uso seguro de los medicamentos. No es una organización médica ni una farmacia, no sustituye la consulta con el médico o el farmacéutico y no guarda relación con el sitio anterior de este dominio; no vendemos ni recetamos medicamentos.
Temas
Los temas giran en torno a situaciones en las que uno se queda a solas con un medicamento: en casa, de viaje, a última hora de la noche, sin un médico cerca. Cada tarjeta incluye una explicación breve y un enlace a la sección donde el tema se desarrolla. Las situaciones no se describen de forma que sirvan para elegir un tratamiento: eso es trabajo del médico.
Un medicamento no es seguro por sí solo, sino junto con una buena conservación, un prospecto comprendido y la prescripción del médico. Si falla un eslabón, el riesgo aumenta.
Cómo se organiza esta sección: incluye temas que afectan a muchas familias y en los que hay una acción clara: revisar el envase, cambiar una caja de sitio, preguntar al médico o al farmacéutico. No mencionamos fármacos, no los comparamos ni decimos qué tomar en cada situación.
Casi todo lo importante sobre un medicamento ya está impreso en la caja y en el prospecto.
El envase suele llevar dos nombres: el comercial, elegido por el fabricante, y la denominación común internacional, que indica el principio activo. La segunda ayuda a no tomar dos veces lo mismo con nombres distintos.
Esta sección enumera las situaciones en las que el medicamento no debe usarse o solo con precaución. Si te reconoces en ella, díselo al médico antes de empezar a tomarlo.
La fecha del envase solo es válida si se han respetado las condiciones de conservación. Si el contenido ha cambiado de color, olor o consistencia, no lo uses y enséñaselo al farmacéutico.
Cómo y durante cuánto tiempo usar el medicamento lo determinan la prescripción del médico y el prospecto. No conviene cambiarlo por tu cuenta, aunque te encuentres mejor o peor: habla antes con el médico.
El calor, la humedad y la luz alteran los medicamentos sin que se note a simple vista.
El prospecto indica el intervalo en el que el medicamento conserva sus propiedades. Un estante junto a los fogones o al radiador suele quedar fuera de él.
En el baño, después de la ducha, el aire está húmedo y los cambios de temperatura son mayores de lo que parece. Para la mayoría de los medicamentos es un mal sitio.
Solo necesitan nevera los medicamentos cuyo prospecto lo indica expresamente. Al resto, el frío y la condensación pueden perjudicarles.
En gotas, jarabes y pomadas, el plazo de uso suele acortarse una vez abiertos. Normalmente figura en el prospecto, y es práctico anotar la fecha de apertura en la caja.
A veces las reglas habituales necesitan una aclaración del médico.
Los medicamentos para adultos y para niños no son intercambiables. Cualquier medicamento para un niño lo elige el pediatra, y en casa todo se guarda de modo que el pequeño no pueda alcanzarlo.
Si estás embarazada, planeas estarlo o das el pecho, comenta con el médico todo lo que tomas, incluido lo que llevas años tomando a diario.
Cuando hay muchos tratamientos, es fácil confundirlos. Una lista hecha con el médico y un pastillero semanal ayudan a no saltarse una toma ni repetirla.
Los medicamentos recetados van en el equipaje de mano, en su envase original y con el prospecto. Las normas para entrar medicamentos varían según el país, así que conviene informarse antes del viaje.
La causa más frecuente de problemas es algo que el médico simplemente no sabía.
Los medicamentos pueden influirse entre sí, y los suplementos y las infusiones de hierbas pueden alterar su efecto. Cuenta al médico y al farmacéutico todo lo que tomas, aunque te parezca poca cosa.
Una erupción, un cansancio inusual, náuseas u otro cambio en cómo te encuentras tras empezar un tratamiento son motivo para contactar con el médico. En Rusia, la reacción también puede notificarse a Roszdravnadzor.
Una misma sustancia puede estar en varios medicamentos con nombres comerciales distintos. Comparar la DCI de los envases ayuda a evitar una repetición accidental.
El medicamento que le sirvió a un vecino o a un familiar se eligió para su situación. Tomarlo sin hablar con el médico no es seguro.
Aquí se irán reuniendo artículos independientes sobre el uso seguro de los medicamentos para lectores de habla hispana. Se escriben desde cero pensando en este público, no se traducen de otros idiomas, y recuerdan siempre consultar el prospecto y las normas del propio país.
Todavía no hay artículos en el catálogo. En cuanto se publiquen, la lista aparecerá aquí.
Cómo ordenar el botiquín de casa: fechas de caducidad, condiciones de conservación, prospectos y protección frente a los niños.
Cómo leer el prospecto por secciones, en qué se diferencian las formas farmacéuticas y qué significa «con receta médica».
Palabras del envase y del prospecto: DCI, nombre comercial, forma farmacéutica, lote, contraindicaciones.
La información es válida a la fecha de elaboración. Las normas sobre medicamentos, los requisitos de etiquetado y el procedimiento para notificar reacciones adversas pueden cambiar: consulta siempre el prospecto del medicamento concreto y aclara los detalles con tu médico o farmacéutico.